Hoy, lunes 28 de septiembre, se cumplen 28 años del fallecimiento de nuestra fundadora, nuestra querida tía Elena Reyes Norambuena.
Dejó una huella imborrable en quienes la conocieron. Sus hijos, colegas y amigos, la describen como una mujer que se dedicó con mucho amor a las dos tareas que más le apasionaban en la vida: su familia y la docencia. En su honor, se realiza la Feria Científica que lleva su nombre, ya que se desempeñó como profesora de Biología y Ciencias Naturales.
Fue una pionera en la educación, ya que, con sus propias manos junto a su marido, el tío Tito Tello, crearon este establecimiento educacional, en el que se fomenta la calidad de los aprendizajes y los valores del ser humano, en todos los ámbitos; que es un espacio inclusivo, que alberga a una comunidad educativa diversa, integrada por familias, estudiantes y funcionarios que provienen de diversas realidades sociales, y el colegio es el espacio común dónde se conocen, conviven, se respetan, aprenden y van cumpliendo sus sueños.
Era una mujer esforzada, de carácter fuerte y tierno al mismo tiempo. En su vida entregó lo mejor de sí a los demás, ayudando y escuchando a quien la necesitara. Era valiente y luchadora por esencia, y demostró esa fortaleza en momentos muy complejos.
Sus alumnos la recuerdan como una excelente docente: correcta, responsable y querendona; sus hijos como una madre dedicada y sacrificada, que siempre quiso darles lo mejor; sus amigos dicen que se caracterizaba por ser muy honesta, y respetuosa con todos.
Querida tía Elena: en este día tan significativo, a las puertas del 40° Aniversario de su gran sueño, queremos agradecer su paso por este mundo. Quienes formamos parte de este establecimiento, tenemos la gran responsabilidad de continuar con el inmenso legado que Usted y el tío Tito nos dejaron. Prometemos seguir cumpliendo con esta misión, trabajando y entregando lo mejor de nosotros, tal como nos enseñó, para que se sigan sintiendo orgullosos de este anhelo que forjaron, llamado Colegio Rauquén.








